Las empresas que han obtenido la Certificación OEA, que significa “Operador Económico Autorizado” tienen la responsabilidad de asegurarse de cumplir con los requisitos y regulaciones establecidos por la certificación, con el objetivo de mantener su autorización en el Programa de Operador Económico Autorizado.
Si una empresa incumple con sus obligaciones y no cumple con los requisitos de la certificación, esto puede resultar en la cancelación de su autorización en el programa y, por lo tanto, poner en peligro la continuidad de su certificación.
En resumen, la idea es que las empresas deben ser conscientes y cumplir con sus responsabilidades para mantener la certificación y garantizar su continuidad.